Eliminación de vacaciones de invierno en Mendoza: debate actual

Una diputada del PRO ha lanzado un proyecto de ley para eliminar las vacaciones de invierno de la Legislatura de Mendoza, proponiendo que la actividad parlamentaria se mantenga durante todo julio. Esta iniciativa ha generado un fuerte debate entre oficialismo y oposición, poniendo sobre la mesa cuestiones relacionadas con el régimen laboral de los legisladores y el funcionamiento de las Cámaras en este receso.

La impulsora de esta propuesta es Cintia Gómez, quien cuestiona cómo algunos legisladores toman posesión de sus bancas en mayo y, solo dos meses después, ya disfrutan de dos semanas de receso. Actualmente, las actividades legislativas se suspenden entre el 6 y el 22 de julio.

Gómez mencionó en declaraciones radiales: “Lo mismo ocurre con los que asumen en noviembre, y a fines de diciembre ya tienen 30 días de vacaciones. Un privado necesita más de 10 años de antigüedad para gozar de las mismas vacaciones”. Esta comparación plantea un punto de vista interesante sobre las diferencias en el régimen laboral entre el sector público y el privado.

El proyecto busca que ambas Cámaras, la Cámara de Diputados y el Senado provincial, sigan funcionando durante este período sin alterar la actividad legislativa.

El debate por el receso parlamentario

Gómez destaca que la iniciativa cuenta con el apoyo del bloque del PRO, aunque admite que todavía no ha sido discutida con el resto de las fuerzas políticas. Por otro lado, desde Cambia Mendoza han rechazado la propuesta, tildándola de “populista”. Defendieron el funcionamiento de la Legislatura provincial argumentando que es una de las que más se reúne en el país.

Aseguran que, a pesar de que el período ordinario comience el 1 de mayo, sesionan desde el 1 de febrero hasta el 31 de diciembre, excepto durante estas dos semanas de receso del personal administrativo, como los taquígrafos, cuya presencia es esencial para las sesiones.

Los opositores al proyecto mencionan que el receso fue acordado en las paritarias con los trabajadores administrativos, lo que convierte inviable cualquier actividad legislativa sin su colaboración.

Sin embargo, Gómez plantea que existen alternativas para asegurar el trabajo parlamentario. “No pretendo vulnerar los derechos laborales de nadie, sino coordinar con reemplazos, como hacen otras instituciones”, argumenta. Pregunta: “¿Cómo funcionan los hospitales o las fuerzas de seguridad en vacaciones?”

Los argumentos del proyecto

La propuesta fue formalmente presentada a la Legislatura el 29 de junio. En sus fundamentos, Gómez sostiene que “las instituciones públicas deben evolucionar junto con la sociedad mendocina a la que representan”. Comenta que cada etapa histórica demanda revisar prácticas que, aunque alguna vez fueron adecuadas, hoy pueden parecer desfasadas.

Acentúa que “la realidad y los problemas de Mendoza no se detienen en julio” y menciona como prioridades cuestiones relacionadas con el empleo, la educación, la salud, la seguridad, la producción y el desarrollo económico.

Gómez reitera que los municipios, las instituciones públicas y el sector privado, siguen activos en este periodo. Por ello, considera que la Legislatura también debería hacerlo. “Mantener la actividad parlamentaria en julio es una oportunidad para fortalecer el vínculo entre el mendocino y sus representantes”, afirma.

Finalmente, resalta que los legisladores que asumen en las elecciones de medio término lo hacen el 1 de mayo, y apenas dos meses después ya están en receso. Subraya que su propuesta no busca afectar derechos laborales ni minimizar la tarea que realizan los trabajadores del legislativo, sino más bien optimizar cómo se organiza el trabajo parlamentario. “Cuanto más cercana sea la política a la realidad cotidiana de las personas, más fuerte será el vínculo de confianza sobre el que se sostiene la democracia”, concluye.

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